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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Literatura. 25/04/2007Antes do esquecementoMañana, cuando todo haya pasado, cuando mi futuro sean "aquellos años", y los sueños e ilusiones que hoy me llevan produzcan una sonrisa irónica (¡santa inocencia!)... Cuando levantarme sea insoportable esfuerzo y las piernas me tiemblen... El día que este cuerpo que hoy adoras se haya marchitado, y la mente no se acostumbre a un mundo nuevo... Ese día, mi amor, justo a mi lado... ¿habrá quien recuerde mis recuerdos, quien fuerce su salud para atenderme, alguien que pierda el tiempo en escucharme? Demasiada vejez en mis ojos en los últimos tiempos, que traen a mi memoria aquellos versos (malos, claro está, inocentes, sentidos) que escribí hace años, tras mi primer encuentro con la muerte.
02/11/2005Ya no tengo miedo¿Cuánto tiempo?...Qué importa. Un día, tarde o pronto La esperaré entonces Hoy, esta noche, no. He sentido, allá lejos, Y así, contigo, ya no tengo miedo 30/10/2005A mi cuadernoEn mi antigua habitación, En sus páginas desgañito mi rabia, Puedo contarle que hay amor en mi alma, Sólo a veces, cuando regreso a este cuarto, 19/02/2005MemoriaHasta las piedras gastadas por la memoria de los paseantes atesoran la nostalgia, el recuerdo, de dos amantes, de mil amantes que sueñan que son los únicos que dejaron sus huellas sobre el granito de las calles, los rincones olvidados, ateridos, y a veces absurdos. Cuántas palabras vacías, cuántas innecesarias, y cuántos silencios guarda este mar de piedra, gris nostalgia. Cuántos regresos, siempre, al mismo punto del camino, a la mismas piedras pulidas, gastadas, carcomidas, por los continuos pasos de quien regresa, en la memoria y repasa el camino, el tiempo en que fué feliz entre esas piedras. 13/01/2005Miedo a soñarNo me atrevo a soñar por miedo a que me decepcione la realidad insurgente, la consciencia excesiva de lo real, la que hace ese sueño imposible. No sé concebir una vida sin sueños porque temo a la ilusión infundada, porque tengo miedo a la esperanza frágil. ¿Quizás temo la caída más que adoro la subida por las rocas del sueño? No entiendo la vida sin ilusiones, pero me asustan los sueños que las crean: terminan por anidar incontrolados mitos en los sótanos de la consciencia. Un día, salen a la luz, y me doy cuenta, de lo frágiles que eran esos castillos en el aire, torres de naipes que el viento tira, cartas y cartas que caen una detrás de otra. Pero cómo vivir sin sueños, si me acuesto acariciado esperanzas. No me atreva a dejar ir la mente tras sus pasos. No oso soñar, no me atrevo. Cuánto miedo da la caida. ¿Demasiada conciencia de lo real, lo imposible? Pero... ¿y si los sueños, los ... (... sigue) 10/11/2004Horizonte Me fascina el horizonte,cruel, azul, desesperante, único límite ajeno que admiten mis desarraigos. Línea azul, señala el Norte, fiel, alzada contra el miedo, en el lánguido camino meta de todo viajero. Desde magna antigua torre observarlo es conocerlo en romanas proporciones. En el centro de los vientos por Hércules protegida desafiarlo es, sin duda, conocerlo 07/10/2004Por petición popular...De puede que mi única lectora. Traduzco el poema (del gallego). La foto es de los años 50 (Manuel Ferrol), de gente esperando el barco para emigrar a sudamérica. El poema, de los meses del corralito, el cambio de moneda... EMIGRANTE Un hombre hecho y derecho, un niño de su mano, caminan, vestidos de domingo, como quien va a un entierro, al propio entierro. El padre abraza al niño contra sí, el gesto contraido por el miedo, por el amargor de las lágrimas. Caminan entre cajas y mujeres, esquivan la miseria y las lágrimas, y dicen, temblando, adios, al verde hogar. Dios sabe qué encontraron ultramar. Calor, comida y cama, nuevas gentes un mundo de esperanza, llano y lento. Parece que fue ayer y, sin embargo, hace años de esta imagen. Los trajes, los bahúles, la boina y la corbata, las lágrimas y... (... sigue) 06/10/2004Emigrante Un home feito e dereito,un neno da súa man, camiñan, vestidos de domingo, coma quen vai ó enterro, ó propio enterro. O pai aperta o neno contra si o xesto contraído polo medo, polo amargor das bágoas. Camiñan entre caixas e mulleres, esquivan a miseria mailas bágoas, e din, tremando, adeus ó verde lar. Deus sabe que atoparon ultramar. Calor, comida e cama, novas xentes un mundo de esperanza, chan e lento. Parece que foi onte e, sen embargo, hai anos desta imaxe. Os traxes, os baúis, a boina e a gravata, as bágoas e as apertas, xa son vellos. O neno xa é avó, o pai xa retornou daquela viaxe, a unirse coa súa terra. Parece que foi onte, e a Historia, sempre en marcha, traerá de novo a nós aquela imaxe. O pai marchou fuxindo da miseria. O neno ha de voltar, o neto volta, 27/09/2004ManosHace solo unas horas el ave ligera de tus manos recorría mi espalda. Sus plumas bailan ahora en un teclado. Los polluelos asustados de tus dedos se agitaban ayer en mi regazo. Una marea caliente remueve el fondo de mi estómago. Unas teclas los entretienen en cambio en este instante. Tu mano era un pez resguardado entre mis piernas. Al ver tus manos, leves las mismas que interpretaban melodías de cariño en esta piel al posar mis ojos en ellas, siento un mar de cosquillas recorrer mi espalda. Hace ya más de un año que escribí esto... Cómo -qué bien- se ha pasado el tiempo. 18/07/2004NavidadY claro que buscaré tu cuerpo, al acostarme, entre las sábanas de seda. Y esperaré que tu masa invada mi parte de la cama. Hasta echaré de menos tus ronquidos irrumpiendo en medio de la noche. Y cuando duerma toda la noche de un tirón, soñaré con tu cara, tus labios, tus manos, tu cuerpo buscándome, tu ansiedad olvidando mi deseo... Pero soñaré también tu voz, desgranando sin sentido aquel rancio villancico. Me despertarán de nuevo las inesperadas notas. Veré de nuevo la mesa inamovible con sus velas, la comida destrozada por la espera... Veré unas velas consumidas hasta el límite, y al fin la mesa, el sofá, tu cara, tus manos, labios, pelo ardiendo, aquel traje impecable. Tu sonrisa ebria al comprender que habías llegado tarde, que ya no había lubina, turrón ni polvorones. Y quizá me despierte y salga huyendo de aquel calor salvaje. Y quedarás allí de nuevo, tropezando, son... (... sigue) 17/06/2004Sobrevivir a una madre neuróticaLlegas a casa. Hace 13 horas que te fuiste. Tienes hambre, te duelen los pies, lo echas de menos y estás hecha polvo. Pues eso, que saludas a la family con la mejor cara y tal, lo justo para evitar desfallecer en el sofá de inmediato ¿no? Primera sorpresa, ella no está. Son más de las 10 de la noche y la cocina, el salón, la salita, no están ni lo bastante revueltos ni lo bastante impecables: definitivamente no está. Pasas por la sala. ¿Te ha llamado alguien de casa hacia las 8? Ellos (tu padre y tu hermana) no han sido, se han ido a dar una vuelta mientras ella veía el dichoso partido de la selección. ¿A qué hora terminó el partido? Sobre las 8 ... Decides ir a ponerte cómoda… En la habitación, no hay un solo objeto sobre la mesita, la cómoda, el suelo… La orla que dormía el sueño de los justos tras una estantería aparece colgada sobre tu cama. La rosa que pusiste a secar hace un... (... sigue) 13/04/2004Unha vezUnha vez cantei unha partitura de saudades e pensei sentir o ardor profundo da melancolía. Unha vez sentin pesares enfrontados e insinceros unha vez amei pechando a porta do tempo tras de min. 08/03/2004La luna La luna, en la ventana.Límpida, brillante, plena de luz. El cielo, oscurísimo. Una estrella tímida que la corteja. Desde una corta distancia. La luz, su luz, cubriendo tu cuerpo. Acarciando tus piernas. Los huesos acogedores de tu cadera. El surco de tu espalda. La curva de tu cuello. Tus ojos cerrados, cansados. Los labios, deliciosos, entreabiertos. La luna, hermosa, distante, acariciándote. Las ramas de un arbol lejano, a un lado del cuadro. La cima de unas colinas casi invisibles, dibujándote una cama en que dormir. Plácidamente. Y tú, delante. La luz de esa luna llena perfilando cada línea de un cuerpo que amo. Cuerpo. La luz que lo dibuja. La luna. Una estrella mirando avergonzada. Querría saber pintar, para atraparte en un trozo de papel, y nunca perderte. 20/02/2004Locos....Anteayer descubrí un nuevo loco en la línea de Antonio. Es un hombre de unos treinta años. Pasea con una bufanda anudada a modo de turbante, una chaqueta de piel reluciente, el pelo cortado como a machetazos, y una inevitable flor ajada entre sus manos. Gruñe a cada frenazo, cede el asiento a todos los que entran, y mira de un modo que da un poquito de miedo. Como si no tuviera ya nada que perder. La gente apartaba su mirada. Al percibirlo, el loco que todavía no tiene nombre se ponía frente a ellos, acercaba la cara como si fuera a estrellarse contra ellos, y luego gritaba bien alto "¿Qué escondes? ¿Por qué no me miras? ¿Por qué te apartas como si te diera miedo? ¡Mírame a los ojos, como si fuera una puta persona!" A veces pienso si no habremos encerrado en manicomios, etiquetado como locos, a aquellos que tienen demasiada lucidez para vivir entre nosotros, en esta historia de f... (... sigue) Locos IIRosendo es un hombre que ha tenido todo lo que se le supone a un hombre de unos cuarenta años. Mujer, hijos, un puesto de directivo, una casa con jardín en las afueras, un perro. Un día se estrelló en el coche, pasó seis meses en coma profundo, y tuvo la mala suerte de despertar. Es tierno, con la agresividad de un niño, que responde a una voz firme con puro terror. Es enórmemente metódico en todo lo que hace. Lee todos los periódicos que caen en su mano cada día. Y pregunta a cada instante quien es cada persona, qué hacen, cómo respiran. Tiene una increible curiosidad por el mundo que acaba de descubrir. Dice que firmó el divorcio a su mujer porque ya le llegaba con cuidar a tres niños. Y ahora viaja cada día en ese autobús destartalado, para tomar el café en una ciudad dormitorio, porque dice que en su pueblo se siente observado, criticado, juzgado. Y eso lo cabrea mucho. "No deberíam... (... sigue) 19/02/2004Locos (I)Cada linea de autobuese tiene su propio loco. Entendiendo como tal a los médicamente diagnosticados. Y excluyendo a los pobres conductores, que reciben tal epíteto de las señoras que visitan su vehículo de vez en cuando. Decía que cada autobús tiene su loco. Viajan a no se sabe dónde o para qué, y la mayoría ni siquiera buscan un asiento al entrar. Los conocemos porque no parece importarles cuál es el comportamiento apropiado en un lugar en que nadie se mira a la cara. Antonio habla siempre muy alto, aunque nadie parece acompañarlo. Y cuenta su vida a todo el que viaje solo. Nació en un pueblo de Ourense, si hemos de creerlo, y sus padres murieron hace poco, quedando libre al fin de sus cuidados, según el agobiantes. Viaja cada mañana a la ciudad, para ver a la gente en los parques. Hace clasificaciones. Sobre las razones para la ociosidad de los que pasean a esas horas intempesti... (... sigue) 31/01/2004Fondo real sobre ciudadO serán tornou familiar e cravouse en arca de Noé desvencellada. Caeu a noite e escolleitas parellas camiñaron, correron baixo o lar da arca. Rematou o día e o seu compás marcado por historias revividas sen mudanza: xestos, movementos, pensamentos repetidos caen sobre os días quitándolle-la savia. Algúns corren, outros contan, todos pensan en lendas de paixón desartellada, no entanto dunha vida que non muda. A esencia da existencia faise aire cando o serán torna íntimo e monótono na ruinosa arca da cidade. 14/01/2004EsperaLas agujas señalan, mortecinas, las horas que pasan de tu ausencia. La oscuridad, el viento en la ventana, la memoria dulce e insistente, me niegan el descanso de sentirte. Y parece que la noche inquieta quisiera morirse entre tus brazos. El calor y abandono de tus labios cansados es mi sueño. 23/12/2003LecturasUn fragmento para pensar de un libro sin nombre ni gloria. Quizá el único de todo el volumen que incita a la reflexión...: "Hoy he descubierto por qué no temo la muerte. No quiero llegar a vieja, sola, y darme cuenta -titubeó unos instantes antes de continuar la frase- de que me he equivocado. Llegar a ese punto en que no hay vuelta atrás, recordar, y ver que erré en todos mis planteamientos. Prefiero morir joven y pensar que he disfrutado de la vida tal y como yo quise." 04/12/2003VocesEsa voz que repite cada noche tu nombre, es la voz de un amor que creía calmado. El sonido del agua y los gritos ahogados de mi alma de ausencia que tu calor extraña, se confunden con ella, que sonríe cargada de esperanza salvífica y dolor apagado. 19/11/2003SilencioQue el árbol deje de mover sus ramas, que se paren los coches …y las armas callen. Que no corra el agua, que el viento remanse entre las colinas, por unos instantes, que las aves duerman… Que nada se mueva… Que cese el estruendo. Que el silencio cubra toda mi conciencia, borre mi memoria, afloje las riendas de mi piel cansada de esconder caricias que nunca ha olvidado… Que la noche en silencio se vaya pasando y me ayude a dormir sin mecerme en tus brazos. 30/10/2003AusenciaEn mi pecho, alma aterida, amanece una carencia. Un agujero negro de dolor difuso. Eres mi ausencia. 29/10/2003EsperarteEsperarte. Como quien espera la lluvia en la cara, un abrazo cálido, dormir con el mar arrullándote lento. Sentir que no puedo dejar de sentirte. Saber que te quiero, y aún que deseo que siga esta euforia sin ningún sentido. 17/10/2003OscuridadHay un alma que se apaga; un camino que no crece; una plegaria, una esperanza, que se desvanece, entre los pies trabados; una ausencia que se aferra a las áridas entrañas, un lienzo que nunca supe blanco; una oscuridad, una tristeza, sin origen conocido, que me envuelven al pensarte. 08/10/2003CalmaTensión, en el aire, que tiembla como una rama en el arbol azotado por el viento. Un instante de inconsciencia, de placer, calma, risa, se revela como un arma. Unos ojos dolidos miran al suelo... y se ha roto el hechizo. Eres carne de realidad, y cada movimiento que das, disfrute o dolor, tiene consecuencias. Herir es tan fácil. 26/09/2003LembranzasA cidade devastada de lembranzas. Cada pedra ten un bico, un agarimo, unha parada no camiño a calquera lugar, unha frase ou un sorriso aterradores… Cada casa arquiva noites, mañás, tardes, de longuísimas conversas sen sentido, de momentos doces coma azucre, de sabas abrasadas polo amor… Cada chanzo foi a porta a algún abrazo. Cada encosta achegou os pasos lentos, cada mesa, cada silla, cada taza… cada noite nesta cama que os envolve na memoria… Cada verba desa voz que repite o seu nome cadaquen que pregunta, cada paso, cada imaxe que volca a memoria... empuxan o coitelo que anoa a gorxa. Cada mirada arredor, cada olor, cada son, cada luz… agachan un riso ou un recordo, un momento que daquela parecera obvio, disfrutaron tan pouco, e agora parecera que costase a vida… Cada nota nunha páxina dun libro, ... (... sigue) 11/09/2003Soledad Un ave marchitadeja la ensenada. Aún brisan mis labios los besos de amor sincero que conseguí robarte. Temblan, en mi nuca, los vellos, erizados, por los versos que rió tu boca. No te hallaré a mi lado cuando la luna ya no baile en el vientre cálido del agua. No sonreirá mi pecho al besarte, adios, adormecido, en la madrugada. Te irás, te vas, te llevas mi amor que te niegas y, al ahogarlo, nos robas. Amaneceré, de nuevo, a la soledad cansina de esta cama helada, el alma encallecida, en un alba mojada. Un nuevo nordés se lleva mi derecho a amarte, borrando más líneas de mi destino alado. sin amargor te veo marchar, huir de mi lado. * * * * Aspiré el humo estúpido que sabe a tus abrazos y al diluirse formó una metáfora. Sólo la soledad siempre vuelve. 03/09/2003TerrorEncogida en la cama, abrazadas las piernas, el gesto helado, frío, inundado de pavor e impotencia. El llanto ahogado y un aullido emergente en una quietud despavorida, Cada sentido atento, se presiente la amenaza al rodar la puerta. El alma entera es un callado grito de espanto El desafío se compone en un gesto macabro y el amargor cubre cada vena. La manta enmascara un temblor reflejo ante el roce, el terrible tacto de un beso culpable de malas noches. Adormece en el cuerpo un dolor físico olvidado, inadvertido, mientras se esparce otro pesar mas hondo en cada poro. Desolación. Angustia. Pánico a ser advertida, recordada, sentida. La doméstica arma de tortura descansa en el suelo del pasillo. La piel se eriza entonces con cada ínfimo son, y al fin el edificio descansa en la penumbra. Seis años y poco m... (... sigue) |
AlectoEl mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...
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