|
ComunicaciónHoy he regresado por unas horas a un mundo en que no existía internet, ni las radios, ni las televisiones... gracias a dos casos maravillosos de anacronismo agudo. El primer caso ha sido el de un curso internacional que dice ser de prestigio... Y digo dice ser porque me he comido OCHO llamadas encadenadas a diferentes números y una infructuosa búsqueda por internet para verificar su existencia más allá de los periódicos y contactar con alguien cercano al citado curso. ¿Irrelevante? Sí, si fuese un curso dirigido a gente que uno se encuentra por la calle, ya saben, "oye, que mañana comienza el curso de...comer pulpo á feira, ¿te apuntas?" Pero se supone que esta gente tiene un alumnado de lo más internacional, cincuenta años de historia y que, incluso, atraen a expertos de prestigio mundial en el área.... ¿Y como se enteran los alumnos de que esto existe? Y los dichosos artistas, gente con caché.... cuando les dicen que los invitan a participar en este curso.... ¿que dicen? Pues qué van a decir: "Oye, me miras ahí quienes son estos de la Música en Compostela, que me han invitado?" Es lo suyo, ¿no? Vale, pues ahí, hoy por hoy, es internet, y esto es lo que hay. Ni rastro del programa del curso, ni rastro del programa de conciertos, ni rastro de información relevante para tomar la decisión de cruzar medio mundo para venir al cursito de marras.... Y peor aún: ni rastro de un teléfono de contacto o semejante. Sólo noticias resesas, alguna del año 90, y referencias cruzadas de currículums o grupos que han tomado parte en esto. No digo yo que se monten una web, qué exceso, pero... ¿qué tal una referencia en la de uno de sus patrocinadores, léase: ayuntamiento, consorcio, etc.? El otro caso es mucho más habitual que esto que os cuento. Un tipo que no se sabe como ha llegado a un cargo con exposición pública y que se muestra totalmente incapaz de hilar dos frases seguidas con sentido sin intercalar dudas, titubeos, tartamudeos, vueltas atrás... Al principio uno piensa aquello de "le han escrito esta patraña infumable (porque lo era, no tenía el menor interés) y no sabe qué hacer con ella"... Pero luego te traen una nota de prensa cuidada, con unos argumentos totalmente diferentes, bien hilados, abordando aspectos mucho más vendibles e interesantes del asunto. Nada de presentamos este libro elaborado a partir de las conferencias de unos señores que nos visitaron hace tres años...sino aquello de un grupo de expertos explica en este libro que los gobiernos deberían....actúan mal ... necesitan un cambio de mentalidad etc. Los de prensa (escrita, se entiende), a la que echan una ojeada, cambian de cara y dejan el bolígrafo a un lado. Los demás comenzamos a soltar preguntas para tratar de que nos cuente eso tan bonito de la nota de prensa, o semejante... Ni modo. Si yo fuera, o llego a ser algun día de un gabinete de prensa, procuraré que la nota o las pistas sobre por donde tirar lleguen antes de la comparecencia, porque después, es inútil, y ya han quedado como imbéciles. Y trataré de llevar al señor del discurso-ladrillo al terreno de lo real y tangible desde su mundo metafísico. No digo que no sea necesaria cierta diplomacia para decirle a alguien que lo hace fatal, pero... ¿para qué, sino, te contratan? 09/08/2007 17:21 Comentarios » Ir a formulario |
AlectoEl mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...
Archivos
Enlaces |