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RendiciónAllá lejos en el tiempo, hace cerca de tres meses, me marqué la fecha de la primera renovación de la tarjeta del paro como un especie de barrera psicológica: nunca llegaría a hacerlo, no haría falta porque antes iba a conseguir un trabajo decente, etc etc, etc. Mi vida de parada se ha extendido más de lo que debería, y mucho más de lo que esperaba, y aquella esperanzadora oportunidad se ha desvanecido como promesa de político. Llevo ya alguna semana, a pesar de la saturación familiar, dándole vueltas sin saberlo a otra posibilidad que alguien me comentó cuando acababa de desembarcar la familia, algo que suponía alejarse de lo que más me gusta de mi profesión, pero que al mismo tiempo abría la puerta al "otro lado" y sugería un buen sueldo y esas cosas que no parecen existir en nuestro trabajo... Para atreverme a considerarla tenía que asumir que aquella otra oferta por la que esperaba no iba a llegar nunca, y la última semana del año, una conversación con un antiguo compañero de trabajo me aclaró algo las cosas: quien se suponía que estaba moviéndola tiene ahora que ocuparse de buscarse un hueco a sí misma, y sus contactos están ahora al servicio de mayores proyectos. Desde entonces la parte menos consciente de mi cabeza es una lavadora, aunque me haya costado darme cuenta. Al fin, con un empujoncito que me obligó a decir en alto lo que ya sabía en algún lugar de mis adentros, me he rendido a la evidencia y me he decidido a mover un poquito el currículum. Sólo espero que no sea tarde para que esa posibilidad, o alguna otra interesante, aparezca pronto y me rescate de este lento proceso de engorde y apalancamiento.... 08/01/2007 13:13 Comentarios » Ir a formulario |
AlectoEl mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...
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