Veinticinco

Trescientos meses. Tres mil ciento treinta días...
Como es habitual, al cambiar la cifra uno piensa en las que eran sus expectativas para esta edad. No creo que deba quejarme: tengo un trabajo por el que casi pagaría, algo de pasta en la cuenta, y no vivo con mis padres. Tengo la buena compañía de mi niño cada día (¡cada noche!) y pocas pero buenas amistades. Es mi tercer cumpleaños desde que tengo esta página, y aún hay alguna que otra visita (mudas, pero están ahí) Para rematarla, hace un sol de carallo, y mañana podré celebrar el cumpleaños en la playita, haciendo la fotosíntesis. De otro tipo de celebración, no hablo, porque se me está chafando por momentos, pero como ya dije algunha vez aquí, tampoco es que tenga costumbre de hacer mucho ruido con estas cosas...
PD: Por supuesto, ya ha caido en vísperas la habitual felicitación hipócrita de quien cruza la calle cuando te ve de frente, de esa persona con la que un día, hace más de cinco años, decidiste que no tenías nada que ver, ni nada de que hablar... Algunos no cambian.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: bonnot
Fecha: 05/06/2006 17:45.
Autor: Alecto
Fecha: 06/06/2006 17:34.
