¿Cuánto tiempo?...Qué importa.
Un día, tarde o pronto
volverá a acunarme
con su silencio,
su frío,
su alma de viejo sabio y aterido.
La esperaré entonces
y escribiremos juntas grandes versos.
Hoy, esta noche, no.
He sentido, allá lejos,
la caricia del sueño.
Y así, contigo, ya no tengo miedo