La naturaleza, ¿sabia?
Veo una página en que se habla de feromonas, vía jabalí y se me plantea la pregunta de siempre: ¿de verdad alguien se cree que hay algo aún de la naturaleza en nuestra, digamos, reproducción?.
Tomemos el momento clave para la perpetuación de la especie: las mujeres no tenemos celo (o eso dicen....) pero sí un periodo fértil. Que casualmente coincide, aprox, una semana antes de la regla, y casualmente coincide con "ciertos cambios". En cualquier especie animal, en esos días, la hembra se vuelve irresistible, los machos luchan a muerte por cubrirla etc. ¿no?
Quizá por eso a muchas mujeres se les hinchen los pechos, eso puede incrementar el atractivo. (Pasemos por alto que el aumento de tamaño va parejo a la sensibilidad, y al dolor). Pero hay cosas menos claras. Por ejemplo: ¿me hace irresistible hincharme como una bola, de tanto retener líquidos, hasta no entrar en los pantalones?... Mucho me temo que no , y que tampoco me hacen más hermosa ese par de inevitables granitos que señalan la fecha. Ni el dolor muscular generalizado, o el cansancio, extrañamente unido a la incapacidad para dormir durante dos o tres noches seguidas, y, claro, la imperiosa necesidad de comer (mmm chocolate)... y atención, porque entre los síntomas habituales, también está el (atractivísimo) mal aliento, dolores de cabeza, náuseas o problemas de estómago...
Vamos, que en lugar de para desear acercarnos a un hombre, el 40 por cien de las mujeres en edad fértil está diseñado para desear, en mayor o menor medida, alejarnos lo más posible, o al menos para espantaros. Eso, sin hablar de esa irritabilidad que convierte a muchas en bombas de relojería. Sólo la santa madre iglesia, con su proclama de ¡multiplicaos! han impedido que nos extinguiéramos. Asumámoslo.
Tomemos el momento clave para la perpetuación de la especie: las mujeres no tenemos celo (o eso dicen....) pero sí un periodo fértil. Que casualmente coincide, aprox, una semana antes de la regla, y casualmente coincide con "ciertos cambios". En cualquier especie animal, en esos días, la hembra se vuelve irresistible, los machos luchan a muerte por cubrirla etc. ¿no?
Quizá por eso a muchas mujeres se les hinchen los pechos, eso puede incrementar el atractivo. (Pasemos por alto que el aumento de tamaño va parejo a la sensibilidad, y al dolor). Pero hay cosas menos claras. Por ejemplo: ¿me hace irresistible hincharme como una bola, de tanto retener líquidos, hasta no entrar en los pantalones?... Mucho me temo que no , y que tampoco me hacen más hermosa ese par de inevitables granitos que señalan la fecha. Ni el dolor muscular generalizado, o el cansancio, extrañamente unido a la incapacidad para dormir durante dos o tres noches seguidas, y, claro, la imperiosa necesidad de comer (mmm chocolate)... y atención, porque entre los síntomas habituales, también está el (atractivísimo) mal aliento, dolores de cabeza, náuseas o problemas de estómago...
Vamos, que en lugar de para desear acercarnos a un hombre, el 40 por cien de las mujeres en edad fértil está diseñado para desear, en mayor o menor medida, alejarnos lo más posible, o al menos para espantaros. Eso, sin hablar de esa irritabilidad que convierte a muchas en bombas de relojería. Sólo la santa madre iglesia, con su proclama de ¡multiplicaos! han impedido que nos extinguiéramos. Asumámoslo.
