Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2004.
"Ellos" conspiran II
Una vez te haces a la idea de que todo consiste en tener un enorme congelador (uno de esos de arcón sería la panacea) para llenarlo de paquetitos, y te resignas a tirar cosas a la mitad, el abastecimiento de vívieres no es problema. Pero como decía, "ellos" están en todas partes.
Partamos de una idea básica y fácil. Estás sola, y puedes permitirte un piso no compartido y comida para tirar. Ergo: trabajas. Y no poco. Y trabajar significa -absténganse funcionarios y trabajadores de banca- salir por la mañana, parar media/una hora para comer, y volver hasta las 9 de la noche ¿no? Pues aquí entra la parte más amplia de la conspiración ¿Cuándo voy al banco a ingresar el alquiler? ¿Cuándo a renovar el DNI o hacer trámites en el ayuntamiento, o ir al médico? ¡Pero si abren -con suerte- de 9 a 14! Y lo que es peor... ¿Me acuesto a las 2 de la madrugada para hacer la comida del día siguien... (... sigue)
Partamos de una idea básica y fácil. Estás sola, y puedes permitirte un piso no compartido y comida para tirar. Ergo: trabajas. Y no poco. Y trabajar significa -absténganse funcionarios y trabajadores de banca- salir por la mañana, parar media/una hora para comer, y volver hasta las 9 de la noche ¿no? Pues aquí entra la parte más amplia de la conspiración ¿Cuándo voy al banco a ingresar el alquiler? ¿Cuándo a renovar el DNI o hacer trámites en el ayuntamiento, o ir al médico? ¡Pero si abren -con suerte- de 9 a 14! Y lo que es peor... ¿Me acuesto a las 2 de la madrugada para hacer la comida del día siguien... (... sigue)
Imágenes
Lluvia repicando en el agua, iluminada por un breve rayo de sol que se cuela entre las nubes, en la mañana. Puente romano al fondo.
Una lancha se mece en medio de la nada, rodeada de bruma y oscuridad.
Cielo despejadísimo, azul brillante, entrevisto a través de las ramas, sumido en el estribillo del agua de una fuente.
Una yegua salvaje da a luz a su hijo en un rincón escondido de un bosque de carballos. Rumores de viento, frío cortante y olor a pino como sola compañía.
Visiones, emociones imposibles de captar con una cámara. Instantes de paz que detienen el tiempo apresurado de una vida.
Una lancha se mece en medio de la nada, rodeada de bruma y oscuridad.
Cielo despejadísimo, azul brillante, entrevisto a través de las ramas, sumido en el estribillo del agua de una fuente.
Una yegua salvaje da a luz a su hijo en un rincón escondido de un bosque de carballos. Rumores de viento, frío cortante y olor a pino como sola compañía.
Visiones, emociones imposibles de captar con una cámara. Instantes de paz que detienen el tiempo apresurado de una vida.
Una postura calentita
Buen pie.
Los números son un símbolo, pero estamos tan mediatizados por esos símbolos que no podemos dejar de sentir que al cambiar 2003 por 2004 en la fecha del periódico algo más cambiará. Odio las alegrías a fecha fija, quizá porque suelo encontrar esos días festivos, supuestamente felices y hogareños, un tanto tediosos.
Esta vez no ha sido así. A cinco minutos de terminar el año algo cambió, y puse lo que pude de mi parte para que el comienzo fuese distinto. Y lo ha sido. Ha sido dulce, tierno, amable, hermoso. He cambiado la soledad acompañada habitual por la calidez de unos labios cansados de ausencias. Un cáliz de dulzura para abrir un día, un mes, un año… Espero que el año termine con la misma sensación de plenitud, de felicidad sincera, que le dio comienzo. Las ausencias y morriñas que tolero toman sentido cuando aquello que añoro se materializa a mi lado. A todos los que extrañan... (... sigue)
Esta vez no ha sido así. A cinco minutos de terminar el año algo cambió, y puse lo que pude de mi parte para que el comienzo fuese distinto. Y lo ha sido. Ha sido dulce, tierno, amable, hermoso. He cambiado la soledad acompañada habitual por la calidez de unos labios cansados de ausencias. Un cáliz de dulzura para abrir un día, un mes, un año… Espero que el año termine con la misma sensación de plenitud, de felicidad sincera, que le dio comienzo. Las ausencias y morriñas que tolero toman sentido cuando aquello que añoro se materializa a mi lado. A todos los que extrañan... (... sigue)
Sin comentarios
La Xunta de Galicia concede uno de los Premios Galicia Comunicación 2003 al jefe de informativos de TVE, Alfredo
Urdaci.....
Para qué decir nada. Eso, es mi país.
Urdaci.....
Para qué decir nada. Eso, es mi país.
Reordenando
Duda razonable
Coge un periódico cualquiera. Busca la sección clasificados, demandas de empleo. ¿Qué encuentras? Anuncios de academias. ¿Creen que todos los que buscan empleo necesitan más formación, o realmente nadie busca trabajadores ya en este país? Una pregunta más que nadie tratará de responderme... ¿Tendrá respuesta?
Espera
Las agujas señalan, mortecinas,
las horas que pasan de tu ausencia.
La oscuridad, el viento en la ventana,
la memoria dulce e insistente,
me niegan el descanso de sentirte.
Y parece que la noche inquieta
quisiera morirse entre tus brazos.
El calor y abandono
de tus labios cansados
es mi sueño.
las horas que pasan de tu ausencia.
La oscuridad, el viento en la ventana,
la memoria dulce e insistente,
me niegan el descanso de sentirte.
Y parece que la noche inquieta
quisiera morirse entre tus brazos.
El calor y abandono
de tus labios cansados
es mi sueño.
Pequeños placeres
El roce de las sábanas en una cama recién hecha. Sol acariciándote una mañana de invierno.
Levantarse un poquito tarde.
Reconocer a un viejo amigo. Unas líneas afortunadas en un libro. Un momento de soledad buscada. Una casa vacía sólo para ti. Una copa en buena compañía.
Cinco minutitos más.
Divagar en el autobús. Sentirlo a mi lado en un duermevela. Saborear una buena comida. Hacer una maleta.
Dormir un ratito más.
Escuchar la lluvia y el viento envuelta en las mantas. El agua corriendo por mi piel al levantarme. Acariciar otra piel bajo esa ducha.
Cinco minutitos más......
Levantarse un poquito tarde.
Reconocer a un viejo amigo. Unas líneas afortunadas en un libro. Un momento de soledad buscada. Una casa vacía sólo para ti. Una copa en buena compañía.
Cinco minutitos más.
Divagar en el autobús. Sentirlo a mi lado en un duermevela. Saborear una buena comida. Hacer una maleta.
Dormir un ratito más.
Escuchar la lluvia y el viento envuelta en las mantas. El agua corriendo por mi piel al levantarme. Acariciar otra piel bajo esa ducha.
Cinco minutitos más......
Días sin sol
Cuando todo parece arrancar, comenzar a moverse, te gusta lo que haces, te valoran, alguien decide cambiar los muebles de sitio y sales malparada. Sin derecho a objetar. El viernes, así, se ocultó el sol a media tarde, y parece haber decidido no retornar. Los amigos son una bendición que pocas veces valoramos lo suficiente. Estos dos días me han salvado un poco de esta oscuridad. Con su ayuda y una buena máscara conseguiré vislumbrar un par de rayos pronto.
Frío. Ausencias.
Una ciudad cubierta de hielo, o eso aparenta cuando te abres a ella por la mañana. El frío termina de meterse en la piel cuando caminas a través de las calles. Cruzándote con gente que podría ser cualquiera, a la que sacas parecidos con aquellos a los que añoras. Un coche que se cruza contigo cada mañana te da un sobresalto. Podría ser él, pero no es él. Él hace cuatro horas que se fue de esa cama desde la que desearías poder despedirlo. Sólo es un fantasma, cubierto por hielo.
Un abrigo colorado
Una vez, cuando era aún mas pequeña, tuve un abrigo rojo. Me lo habían regalado, y con la escusa de que era para "as medras"* recuerdo que parecía una enorme bola roja cuando me lo ponía. Tenía una capucha inmensa, como las de las películas medievales, que te cubren toda la cabeza. Y arrastraba por el suelo. Mi abuelo me llamaba caperucita cuando me veía llegar con él puesto. En realidad debía parecer un pequeño fantasma poco discreto. Añós después, cuando el abrigo había ido pasando de mano en mano hasta desintegrarse, mi abuelo todavía decía, cada vez que iba a visitarlo, aún cuando eso era lo único que yo era capaz de comprender de sus palabras, "¿Qué fué de aquel abrigo colorado?". Ayer, sin saber por qué, recordé aquel abrigo que me puse durante mucho tiempo incluso los días de calor.
*para cuando crezcas
*para cuando crezcas
Felicidad
Tristeza nao tem fim,
felicidade, sim...
A felicidade é como a pluma
que o vento vai levando pelo ar...
Voa tao leve,
mas tem a vida breve.
Precisa que haja vento sem parar.
A felicidade é como a gota de orvalho
numa pétala de flor...
Brilha tranqüila,
depois de leve oscila,
e cai como uma lágrima de amor.
(Vinicius de Moraes)
felicidade, sim...
A felicidade é como a pluma
que o vento vai levando pelo ar...
Voa tao leve,
mas tem a vida breve.
Precisa que haja vento sem parar.
A felicidade é como a gota de orvalho
numa pétala de flor...
Brilha tranqüila,
depois de leve oscila,
e cai como uma lágrima de amor.
(Vinicius de Moraes)
Chega de saudade
Chega de saudade, a realidade é que sem ela
Não há paz, não há beleza, é só tristeza
E a melancolia que não sai de mim, não sai de mim, não sai
Mas se ela voltar, se ela voltar
Que coisa linda, que coisa louca
Pois há menos peixinhos a nadar no mar
Do que os beijinhos que eu darei na sua boca
Dentro dos meus braços os abraços hão de ser milhões de abraços
Apertado assim, colado assim, calado assim
Abraços e beijinhos e carinhos sem ter fim
Que é pra acabar com esse negócio de viver longe de mim
Não quero mais esse negócio de você viver assim
Vamos deixar desse negócio de você viver sem mim
(Vinicius de Moraes)
Não há paz, não há beleza, é só tristeza
E a melancolia que não sai de mim, não sai de mim, não sai
Mas se ela voltar, se ela voltar
Que coisa linda, que coisa louca
Pois há menos peixinhos a nadar no mar
Do que os beijinhos que eu darei na sua boca
Dentro dos meus braços os abraços hão de ser milhões de abraços
Apertado assim, colado assim, calado assim
Abraços e beijinhos e carinhos sem ter fim
Que é pra acabar com esse negócio de viver longe de mim
Não quero mais esse negócio de você viver assim
Vamos deixar desse negócio de você viver sem mim
(Vinicius de Moraes)
Un libro
Una carta en el correo: un libro, lleno de recuerdos. Historias que fueron importantes para ti, pero no volverán. Versos de una partitura que olvidaste. Hermosa memoria en letra de imprenta. Contra el olvido. Deseado, necesario, a veces traicionero olvido.
Cuento para antes de no dormir
Érase una vez un avispero,
una bata blanca, un hospital.
Érase una vez un niño bueno
que nunca paraba de temblar.
Érase una vez una ventana;
unos ojos tristes de metal.
Érase una vez un par de agujas.
Ella se cansó de calcetar.
Era un biberón de golpes lleno.
Metro y medio de hiel sin edad.
Érase una ventana muy alta.
Lágrimas de barro al despertar.
Érase una vez un alma en vuelo,
que por fin paraba de temblar.
una bata blanca, un hospital.
Érase una vez un niño bueno
que nunca paraba de temblar.
Érase una vez una ventana;
unos ojos tristes de metal.
Érase una vez un par de agujas.
Ella se cansó de calcetar.
Era un biberón de golpes lleno.
Metro y medio de hiel sin edad.
Érase una ventana muy alta.
Lágrimas de barro al despertar.
Érase una vez un alma en vuelo,
que por fin paraba de temblar.
Fondo real sobre ciudad
O serán tornou familiar e cravouse
en arca de Noé desvencellada.
Caeu a noite e escolleitas parellas
camiñaron, correron baixo o lar da arca.
Rematou o día e o seu compás marcado
por historias revividas sen mudanza:
xestos, movementos, pensamentos repetidos
caen sobre os días quitándolle-la savia.
Algúns corren, outros contan, todos pensan
en lendas de paixón desartellada,
no entanto dunha vida que non muda.
A esencia da existencia faise aire
cando o serán torna íntimo e monótono
na ruinosa arca da cidade.
en arca de Noé desvencellada.
Caeu a noite e escolleitas parellas
camiñaron, correron baixo o lar da arca.
Rematou o día e o seu compás marcado
por historias revividas sen mudanza:
xestos, movementos, pensamentos repetidos
caen sobre os días quitándolle-la savia.
Algúns corren, outros contan, todos pensan
en lendas de paixón desartellada,
no entanto dunha vida que non muda.
A esencia da existencia faise aire
cando o serán torna íntimo e monótono
na ruinosa arca da cidade.
