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OlvidoOlvidar, suprimir de nuestras hondas almas un recuerdo. Alguien a quien quisimos se desvanece para siempre; alguien que un día fue pilar en tu vida sólo existe ya en el fondo de tu memoria. El cuerpo se enterró, y aún no entiendes lo que eso significa. No ha de tardar ese primer día en que vuelvas a su casa y casi esperas verlo. No te atreves a tocar nada, a mirar sus cosas, como si el dolor que sientes se acrecentase cuanto más te acercas. Luego, todo pasa, y un día te das cuenta de que hay una grieta en el fondo de tu memoria. Huyó de tu mente aquel gesto tan propio, la voz entrecortada por la enfermedad con que siempre lo recuerdas, su forma de andar, tan remarcada, de los días en que aún caminaba. Sus cuentos e historias, sus dibujos, siempre nuevos... Y un día, al fin, olvidas. Desechas de tu mente cada indicio. La ropa que vestía, la silla que ocupaba junto al fuego, cada pequeña cosa que lleve a los momentos que un día compartisteis, tus únicos recuerdos de su vida. Relegas, sin quererlo, su nombre de tus labios. Descuidas la memoria, y así, de poco en poco, sin darte cuenta nunca, el olvido abate a un ser al que quisiste. El tiempo va borrando los restos de su paso por esta vida infame. Un día, al encontrarte recordando tan sólo el sentir que te inspiraba, piensas que su vida no pudo tener sentido, si no dejó en ti, y aquellos que lo amaron, una huella más profunda. Si al cabo de tan poco un día no recuerdas los rasgos cansados, heridos mil veces, de su cara. 24/11/2004 21:16 Comentarios » Ir a formulario |
AlectoEl mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...
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