Se avecinan tiempos de prisas, de trabajo a cien por hora. La mala gestión de una empresa lleva a veces a esta clase de cosas. Una persona vital se va, y no la van a substituit. Quedamos dos redactores -incluido el presentador- para mantener dos informativos de televisión al día. Y a los jefazos no les entra en la cabeza que eso es absolutamente imposible de llevar a cabo. Dios nos coja confesados.