
Me fascina el horizonte,
cruel, azul, desesperante,
único límite ajeno
que admiten mis desarraigos.
Línea azul, señala el Norte,
fiel, alzada contra el miedo,
en el lánguido camino
meta de todo viajero.
Desde magna antigua torre
observarlo es conocerlo
en romanas proporciones.
En el centro de los vientos
por Hércules protegida desafiarlo
es, sin duda, conocerlo