Navidad

Y claro que buscaré tu cuerpo, al acostarme, entre las sábanas de seda. Y esperaré que tu masa invada mi parte de la cama. Hasta echaré de menos tus ronquidos irrumpiendo en medio de la noche. Y cuando duerma toda la noche de un tirón, soñaré con tu cara, tus labios, tus manos, tu cuerpo buscándome, tu ansiedad olvidando mi deseo...
Pero soñaré también tu voz, desgranando sin sentido aquel rancio villancico. Me despertarán de nuevo las inesperadas notas. Veré de nuevo la mesa inamovible con sus velas, la comida destrozada por la espera...
Veré unas velas consumidas hasta el límite, y al fin la mesa, el sofá, tu cara, tus manos, labios, pelo ardiendo, aquel traje impecable. Tu sonrisa ebria al comprender que habías llegado tarde, que ya no había lubina, turrón ni polvorones.
Y quizá me despierte y salga huyendo de aquel calor salvaje. Y quedarás allí de nuevo, tropezando, sonriendo alcoholizado, tarareando aún aquel maldito villancico.
Y por supuesto que te lloraré, como procede. Pero ya nadie me despertará con sus ronquidos, nadie me aplastará con su cuerpo mientras finjo; nadie querrá celebrar el nacimiento de un estúpido Dios en que no creo; nadie querrá ya velas, pavo, árbol, villancicos rancios y obsoletos. No volveré a esperar ante una mesa tanto tiempo.
Nadie me cantará, desde lo más profundo del alcohol, un villancico en marzo.
18/07/2004 13:13

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Alecto

El mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...

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