Un abrigo colorado

Una vez, cuando era aún mas pequeña, tuve un abrigo rojo. Me lo habían regalado, y con la escusa de que era para "as medras"* recuerdo que parecía una enorme bola roja cuando me lo ponía. Tenía una capucha inmensa, como las de las películas medievales, que te cubren toda la cabeza. Y arrastraba por el suelo. Mi abuelo me llamaba caperucita cuando me veía llegar con él puesto. En realidad debía parecer un pequeño fantasma poco discreto. Añós después, cuando el abrigo había ido pasando de mano en mano hasta desintegrarse, mi abuelo todavía decía, cada vez que iba a visitarlo, aún cuando eso era lo único que yo era capaz de comprender de sus palabras, "¿Qué fué de aquel abrigo colorado?". Ayer, sin saber por qué, recordé aquel abrigo que me puse durante mucho tiempo incluso los días de calor.

*para cuando crezcas
21/01/2004 20:27

Comentarios » Ir a formulario


Autor: G.

La ropa que nos hacían de pequeños puedes encontrarla ahora convertida en fundas de almohada (si tienes una abuela como la mía, claro)

Fecha: 21/01/2004 21:50.



Autor: turista

"para cuando crezcas"
si fuese por eso, aun estarian esperandome.
me quede pequeño.

Fecha: 22/01/2004 17:03.



Autor: alecto

G: el abrigo colorado se desintegró de puro uso...

Turista: ¿Por qúe te crees que lo usé tantísimo tiempo? Creo que si adelgazo algo aún me valdría :S

Fecha: 23/01/2004 19:53.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Alecto

El mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...

Archivos

Enlaces


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]