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"Ellos" conspiran IIUna vez te haces a la idea de que todo consiste en tener un enorme congelador (uno de esos de arcón sería la panacea) para llenarlo de paquetitos, y te resignas a tirar cosas a la mitad, el abastecimiento de vívieres no es problema. Pero como decía, "ellos" están en todas partes. Partamos de una idea básica y fácil. Estás sola, y puedes permitirte un piso no compartido y comida para tirar. Ergo: trabajas. Y no poco. Y trabajar significa -absténganse funcionarios y trabajadores de banca- salir por la mañana, parar media/una hora para comer, y volver hasta las 9 de la noche ¿no? Pues aquí entra la parte más amplia de la conspiración ¿Cuándo voy al banco a ingresar el alquiler? ¿Cuándo a renovar el DNI o hacer trámites en el ayuntamiento, o ir al médico? ¡Pero si abren -con suerte- de 9 a 14! Y lo que es peor... ¿Me acuesto a las 2 de la madrugada para hacer la comida del día siguiente, o me levanto a las 6? Una cervecita en un bar te reconcilia con el mundo. Te sonríes pensando en tus amigos pasando el día con la familia, escuchando las broncas de padres y parejas, los gritos de los niños... Hasta que pasan 20 minutos y el camarero no se acerca. Vas a la barra y pides. Creí que esperaba a alguien. Tras la cerveza, que tomas acosada por miradas interrogadoras, te vas al cine. En una mano las palomitas, en otra la bebida correspondiente, y el bolso/cartera en la boca. Abrir la puerta -aquí tenemos ventajas las mujeres, por esto de la caballerosidad malentendida- es una odisea. Bajar el asiento y quitarse el abrigo sin tirar las palomitas encima de la señora de delante se convierte en misión imposible. Ves a la gente sentarse dejando un hueco a cada uno de tus lados. Al final de la película, después de morderte la lengua a cada chistes o comentario ácido que se te ocurre, te vas a cenar. Las palomitas terminaron en el suelo cuando trataste de coger la bebida sin tirar el abrigo al suelo. "Mesa para uno" Colocarán antes a un par de marcianos que a ti. Y en horas punta te sugerirán amablemente un tasca cercana. Pero es mejor que una cena con la familia. Así que te has ido a vivir sola... ¿Cuando nos lo presentas? ¿Ya os casais? ¿Y de donde es el chico? Las negativas no valdrán de nada. A una amiga incluso la amenazó su abuela Si no tuvieras novio no te irías de la casa de tus padres, qué hace una mujer viviendo sola por ahí. Pero a mi no me engañas: no vuelvas por aquí si no lo traes contigo. Tras meses libre de familia, la pobre se llevó a un amigo. Echaba de menos la comida fresca, el pan de verdad... y necesitaba que alguien le llevase un papel al ayuntamiento Comentarios » Ir a formulario |
AlectoEl mar va dejando jirones de realidad sobre la arena, y yo, voy recogiendo. Algo de poesía,mucha mala sangre y un lugar para las emociones algo más bellas...
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