Un día llevé a unas amigas a ese lugar cuya sola visión me reconcilia del mundo, porque me recuerda que aún existe la
belleza.Ellas, siguieron leyendo su revista. Otra vez llegué a un
paraje increíble, y al mirar hacia el agua que corría a trescientos metros bajo mis pies, lo único en que pude pensar era que allí iría si un día decidía suicidarme,tan hermoso e inquietante que me pareció...